La Ley Sheinbaum pone bajo control de una persona el manejo de las telecomunicaciones y la radiodifusión, establece formas de censura, formaliza el oficialismo de los medios públicos, favorece la vigilancia sobre los ciudadanos y trata a la comunicación y a la sociedad como si estuviéramos en 1960.
Sociedad y poder
Cuando el gobierno decide qué es la verdad
La tesis judicial dice que el espacio habilitado por la Presidencia, supuestamente para denunciar falsedades, “ha operado como un instrumento de estigmatización, utilizando recursos públicos para desacreditar y señalar de manera unilateral a periodistas críticos como ‘mentirosos’, atribuyéndose de facto la facultad de definir la ‘verdad’ y la ‘mentira’ desde el poder político, lo cual contraviene las libertades de pensamiento, de expresión y de prensa”.
Vargas Llosa: imaginación literaria y moral pública
Ante la sinrazón de la política sin principios y la violencia de los atrabiliarios, Vargas Llosa reivindica incesantemente valores civilizatorios: libertad, democracia, cultura, laicismo. Hombre de su tiempo, casi no hay acontecimiento o expresión destacadas de los que no se ocupe.
La abuela Carlota y la legitimación del delito
Las adhesiones a la “abuela vengadora” legitiman al delito en vez de erradicarlo. En el jolgorio y la frivolidad de los memes acerca de “mamá Carlota” hay un sustrato de resignación ante la fatalidad de la delincuencia y su impunidad.
Teuchitlán: rabia, vergüenza, realidad
En el rancho se cometieron numerosos asesinatos. Si fue o no un campo de exterminio, depende de la connotación que se asigne a ese término. Allí había prendas y restos humanos que daban cuenta de la desaparición de centenares de personas. En vez de enfrentar y condenar ese hecho, la presidenta y su gobierno promovieron una discusión semántica que, a final de cuentas, beneficiaba a los criminales.