Regresión autoritaria, autoritarismo autocrático, populismo absolutista… las definiciones varían de un enfoque a otro, pero resulta claro que la democracia mexicana dio varios pasos atrás, hasta llegar al filo del despeñadero, en el gobierno de López Obrador. Violencia sin control, economía en la incertidumbre, bienestar no para todos, derechos incumplidos, forman parte del escenario que padecemos al cabo de una administración aciaga y muy costosa para el país. Los rezagos que deja ese gobierno son saldos negativos en la cuenta que comienza a administrar Claudia Sheinbaum.
Profesor emérito de la UNAM, Octavio Rodríguez Araujo reunió a quince analistas de variadas especialidades y adscripciones (entre ellos el autor de esta columna) para, con el propósito de comprender qué seguirá para México, hacer un balance crítico de la gestión del ahora expresidente. ¿Qué dejó el gobierno de López Obrador? (Grupo Editor Orfila Valentini, 368 pp.), que comenzará a circular esta semana, es resultado de esa convocatoria. Los que siguen son subrayados que destacan unas cuantas de las afirmaciones que, respaldadas por sendos diagnósticos, aparecen en esa obra. Igual que en el libro están ordenados de acuerdo con el apellido del autor, después del cual se indica el título del ensayo respectivo.

María Amparo Casar. “Al diablo con sus instituciones, aquí están las mías”. “La intención de eliminar o debilitar a los órganos autónomos, al Poder Judicial y a otros contrapesos sociales, así como entregar a las Fuerzas Armadas tareas que deberían recaer en el ámbito civil atenta contra el Estado de derecho democrático. El propósito inocultable durante los primeros cinco años de su mandato fue la concentración del poder en un franco desafío al orden jurídico”.
“Construir puede llevar muchos años y hasta generaciones, destruir ocurre en un parpadeo. El riesgo es inminente. México se ha situado entre aquellos países en que los gobernantes utilizan la vía institucional y democrática para llegar al poder para después destruir la democracia”.
Lorenzo Córdova Vianello. “El cambio democratizador y la amenaza de regresión autoritaria”. “La política no se ha entendido por el oficialismo y su partido… como el esfuerzo constante por construir consensos a partir de la ponderación, la discusión y el entendimiento de las posturas diferentes en el proceso de toma de las decisiones colectivas, sino como la imposición y el avasallamiento que les permite el ser hoy mayoría (que, como la historia enseña, siempre es efímera y coyuntural)”.
“El asalto a las instituciones que surgieron para encauzar y concretar el cambio democrático forma parte de un plan autoritario que tiene por objeto la concentración del poder y su intento de perpetuación a partir de la eliminación de límites y contrapesos y, en paralelo, crear una monumental estructura de clientelismo político”.
Leonardo Curzio. “La política exterior y la relación con Estados Unidos”. “Su desinterés por los temas globales se reflejó en la ausencia de una política exterior innovadora y participativa. Se desentendió de los grandes riesgos planetarios y sobre las crisis regionales y globales tuvo expresiones genéricas con una limitada repercusión”.
“Con el mundo iberoamericano consiguió más confrontaciones que convergencias. Nunca en la historia reciente del país habíamos tenido tantas querellas y disputas diplomáticas, así como embajadores expulsados e injerencias indecorosas en política internas como en este sexenio. La facundia presidencial generó desencuentros y erosionó la imagen de México como un país con una diplomacia prudente, comedida y respetada”.
Javier Flores. “Imágenes de la política de ciencia en México en el periodo 2018-2024”. “Lo que ocurrió fue la imposición de leyes rechazadas por la mayor parte de la comunidad científica, investigadores amenazados con ir a la cárcel, atentados a la autonomía de las universidades y a la libertad de investigación, protestas en las calles protagonizadas por científicos y estudiantes de posgrado, y un presidente que cotidianamente profería insultos a los científicos, a quienes calificaba de conservadores y corruptos, entre otras calumnias”.
“Fueron años difíciles, agravados por la pandemia de covid-19, ante la cual la respuesta de las autoridades fue tardía e ineficaz, como en el caso de la producción de una supuesta vacuna mexicana”.
Gonzalo Hernández Licona. “Diagnóstico y propuestas de política social para 2024”. “La pobreza extrema subió en casi 400 000 personas entre 2018 y 2022”.
“A la población más pobre, la que está en el primer decil, le fue peor en 2022 que en 2018. En 2022 hubo más personas en pobreza en el primer decil de ingresos (1.56 millones), en pobreza extrema (casi un millón de personas), así como más personas con ingresos menores a la canasta básica (1.7 millones) y a la canasta alimentaria (más de 200 000 personas) que lo que sucedía en 2018”.
“Si hay una población que ha sido casi abandonada por la política social desde 2018 ha sido la niñez, que no vota. Al gobierno de ‘Primero los Pobres’ se le olvidaron los más pobres del país”.
Mauricio Merino y Luis F. Fernández. La (no) sucesión presidencial. “A todas luces, el aparato político que ha respaldado la candidatura de Claudia Sheinbaum no fue edificado por ella, ni ha tenido como argamasa su lealtad a la sucesora. El común denominador de ese aparato tiene nombre: ‘Es un honor estar con Obrador’ y sabemos que ni el carisma ni el liderazgo político personal pueden ser transferidos y, menos aún, cuando se han añejado con el paso del tiempo”.
“No tendremos una sucesión presidencial mientras el aparato político construido actualmente no cambie ni realinee sus incentivos hacia la agenda y las ideas de la nueva presidenta”.
Catalina Pérez Correa. “La política de drogas: del compromiso de cambio a la constitucionalización de la prohibición”. “La militarización implica priorizar un régimen de combate y persecución penal en lugar de uno basado en la salud, la ética y el respeto a los derechos fundamentales”.
“El prohibicionismo es una política poco efectiva para prevenir el uso de sustancias dañinas. Genera condiciones de desigualdad social, violencia estatal y condiciones que ponen aún en más riesgo la salud de los usuarios… Durante el sexenio de López Obrador los cambios en la política de drogas fueron para endurecerla, sin tomar en cuenta los compromisos de campaña o la evidencia internacional científica”.
Jacqueline Peschard. “Diez dimensiones de la regresión democrática en México”. “Las instituciones que durante los últimos lustros del siglo XX y los primeros del XXI se crearon y fortalecieron, gracias a una fuerte exigencia social de limitar el poder presidencial, han estado en la mira del gobierno de López Obrador. Echando mano de distintas acciones para debilitarlas —reformas constitucionales y legales para reducir sus facultades; reducciones presupuestales para mermar sus funciones; manipulación de los nombramientos de sus titulares para controlarlas o inhibirlas y una campaña mediática, dirigida desde las ‘mañaneras’, para atacarlas— en muy poco tiempo se les ha desprestigiado dañando la confianza ciudadana en su labor”.
Octavio Rodríguez Araujo. “Autoritarismo con tintes autocráticos”. “Dicho personalismo, para decirlo en términos políticos… se denomina, en el caso de López Obrador, autocracia, concepto un tanto escurridizo que significa, según el Diccionario de la Real Academia Española, ‘forma de gobierno en la cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley’. Para despejar dudas que pudieran cuestionar mi objetividad, cito sus propias palabras muy publicitadas: ‘no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley’. Y así fue su mandato, por encima de la ley, de la ley que debiera regir para todos los mexicanos incluyendo al jefe del Ejecutivo o empezando por éste”.
“Democracia y autocracia son mutuamente excluyentes. En una democracia liberal la existencia de contrapesos al poder personal del Ejecutivo es una condición. Tratar de evitar esos contrapesos es una tendencia autocrática, y más si hay resistencia a dejar el poder o a delegarlo en quien sería (es) su continuadora…”
Luis Rubio. “Arrogancia, cortedad de miras y sus consecuencias”. “Los elementos centrales de su visión se resumen en: una presidencia fuerte que decide sin limitación por parte de organismos autónomos o regulatorios; Pemex como fuente principal de demanda en la economía; el poder económico subordinado al poder político; y la construcción de un partido hegemónico, para lo cual es legítimo emplear todos los recursos del Estado”.
“Por tanto, todo lo que se hizo a lo largo del sexenio siguió una lógica en esencia electoral: dónde están los votos y cómo asegurar que los programas gubernamentales los hagan dependientes de las dádivas que otorga el gobierno, pero siempre a nombre del presidente”.
Sergio Sarmiento. “Mejor que Dinamarca”. “El objetivo de tener un sistema de salud de primera, similar al de Canadá o al de Dinamarca, era por supuesto inalcanzable, pero cuando menos manifestaba una intención de mejorar. Al final lo que ofreció López Obrador en materia de salud fue un gobierno de errores y ocurrencias, disfrazados por una retórica de engaños para hacer creer que realmente estaba mejorando la salud en el país”.
“La pandemia, sin embargo, desnudó al emperador: dejó casi 300 000 muertes evitables. Los responsables de la lucha contra el covid estaban más interesados en ocultar información y en promoverse políticamente que en enfrentar la enfermedad”.
Raúl Trejo Delarbre. “La Mañanera fue el mensaje. La comunicación del populismo autoritario obradorista”. “Cada mañana López Obrador protagonizó una representación cuyo objetivo principal era realizar la conferencia misma. Se trataba de un espectáculo aburrido, por lo general monótono y repetitivo, pero lo central era que allí estaba, con una ubicuidad mediática y una asiduidad que hacía parecer que el presidente, que hablaba de todo, además lo atendía y resolvía todo. López Obrador exprimió, beneficiándose de ellas, las capacidades mediáticas del liderazgo populista”.
“Celebradas o vituperadas, cautivadoras o soporíferas, el atributo principal de las ‘mañaneras’ era que estaban allí, todos los días, todos los meses, año tras año, con una perseverancia que les daba certeza a sus seguidores y que contrariaba a sus oponentes, pero que se convirtió y mantuvo como un punto de referencia esencial”.
Diego Valadés. “AMLO como jefe de Estado y de Gobierno: ¿democracia o autocracia?”. “Desde la cúspide del poder alentó la división nacional, el enfrentamiento con los otros órganos de poder, la atrofia de las instituciones, la multiplicación de la impunidad y la corrupción y, como resultado inevitable, la fractura del Estado de derecho. La consecuencia, que lo acompañó al final de su gestión, fue un déficit de gobernabilidad con tendencia a acentuarse”.
“Por definición el absolutismo presidencial no admite dudas, indefiniciones ni sospechas de indecisión. Se ejerce al completo o no funciona. El absolutismo presidencial es un lastre para la democracia. Su ejercicio estraga la vida institucional y daña la relación entre gobernante y gobernados y su desestructuración espontánea propicia su declive. Ambos fenómenos se traducen en la pérdida de la gobernabilidad del sistema”.
José Woldenberg. “Democracia en riesgo”. “¿De verdad conviene que los militares sean los encargados de la seguridad pública? Da la impresión que el presidente, quien ya les entregó puertos y aeropuertos, aduanas y asuntos migratorios, cree que la fórmula militar debe expandirse por doquier. Profundamente desconfiado de los funcionarios civiles aprecia el método vertical de comportamiento de las Fuerzas Armadas en las cuales, por definición, no existe deliberación, y mandar y obedecer son toques de orgullo”.
“En las iniciativas de reforma constitucional enviadas por el presidente al Congreso con claridad se puede observar la pretensión de destruir mucho de lo edificado en materia electoral, desvirtuar la representación en el Legislativo para favorecer a la fuerza mayoritaria, concentrar en el Ejecutivo funciones que hoy están a cargo de instituciones autónomas, alinear al Poder Judicial y en particular a la Corte a los designios del Ejecutivo y dejar en manos del Ejército la seguridad pública”.
Alfonso Zárate. “Inseguridad, violencia y narcotráfico”. “La razón primigenia de la existencia del Estado es la de proveer seguridad a sus habitantes en su integridad física y en sus bienes. Puede ser deficiente en los servicios municipales, puede tener una burocracia lenta, descortés e inepta, pero no puede incumplir en su misión esencial: la protección de la gente. No obstante, en ese cometido el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha fallado de manera rotunda”.
“El triste legado de López Obrador irá más allá del deteriorado sistema de salud, de la desaparición de instituciones, del maltrato a la educación y a la ciencia, quizá más grave será el empoderamiento de las organizaciones criminales. Recuperar el monopolio del uso de la fuerza para el Estado tiene que ser una de las mayores prioridades del nuevo gobierno”.
Raúl Trejo Delarbre
Investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Sus libros más recientes son: Posverdad, populismo, pandemia y Adiós a los medios.