La causa de Somos México es la recuperación de la democracia perdida. Delante de un poder autocrático que se ha forjado en la extinción de contrapesos, en una mayoría legislativa impostada, en la persecución a disidentes y que busca erosionar la equidad y la confiabilidad en las elecciones, no puede haber oposición más categórica que aquella empeñada en la democracia.
En el transcurso de un año, Somos México celebró 246 asambleas distritales y reunió 348 787 afiliaciones. Necesita al menos 200 asambleas y 256 mil afiliados para obtener su registro como partido político. El INE debe revisar unas y otros para determinar si se cumplieron esos requisitos.
La creación de ese nuevo partido es resultado de dos reconocimientos indispensables: uno, los gobiernos de Morena han socavado nuestra democracia pero sólo se les puede enfrentar con eficacia, y aspirar a derrotar, en la competencia política institucional. La segunda realidad es que para competir en política electoral, hay que hacerlo desde los partidos políticos. Para los ciudadanos a quienes no les parecen suficientes los partidos que ahora existen, la única opción, si quieren hacer política y no sólo contemplar o cuestionar cómo la hacen otros, consiste en crear nuevas organizaciones partidarias.
Eso es lo que hace Somos México, encabezado por un grupo de dirigentes con experiencia tanto en otros partidos, como en los movimientos sociales. Muchos de ellos, hicieron posibles las movilizaciones de la “marea rosa” que hace un par de años defendieron la autonomía del INE. Otros, sobre todo jóvenes, llegan ahora al quehacer político que no tiene límites generacionales.
En la Asamblea Constitutiva de Somos México, el 21 de febrero, destacó la creación de un consejo consultivo integrado por casi un centenar de personas, algunas de ellas afiliadas al nuevo partido y, muchas otras, no. La diversidad y relevancia de esos ciudadanos es indicativa del perfil plural de SomosMx. La Asamblea fundacional también designó a un Consejo Nacional en donde, entre otros, participan cuatro delegados por cada entidad federativa. De ellos al menos uno, de acuerdo con los Estatutos, debe tener menos de 35 años.

Guadalupe Acosta Naranjo, sinaloense avecindado largo tiempo en Nayarit en donde fue dirigente estudiantil y más tarde diputado local y federal por el PRD, de cuya dirección formó parte, fue designado presidente del partido. Cecilia Soto, también sonorense, diputada local y federal, que en 1994 fue candidata a la presidencia de la República por el PT y luego embajadora en Brasil, es secretaria general de SomosMx. La Comisión de Justicia Interna estará encabezada por el abogado Juan Francisco Torres Landa, de acreditada experiencia profesional y que ha sido parte de organizaciones como México Unido Contra la Delincuencia.
El presidente de SomosMx, en su discurso inicial, subrayó el empeño democrático del nuevo partido: “Es un lugar de encuentro, un espacio de convergencia de todas aquellas personas que quieren rescatar la vida democrática en México”. Lejos de las agrupaciones tan ensimismadas en una apreciación rígida de la realidad que se vuelven automáticamente excluyentes, SomosMx quiere interesar a ciudadanos de un amplio espectro político, “tanto de la derecha democrática como de la izquierda democrática, de quienes se consideran de centro y de las y los que no se sienten obligados portadores de ideología alguna”. Esa diversidad, requiere de un enfático esfuerzo de tolerancia y flexibilidad por parte de sus integrantes.
En un ambiente político polarizado hasta lo enfermizo, la anchura ideológica de SomosMx puede ser entendida como indefinido pragmatismo. Sin embargo la posibilidad de acoger tan diversos puntos de vista se sustenta en el reconocimiento de un escenario nacional, y global, que desborda los marcos ideológicos tradicionales. Hoy, explicó Acosta Naranjo, “la lucha central no es entre izquierdas y derechas, es entre demócratas y autoritarios”.
Establecidas de esa manera, las coordenadas políticas en las que se reconoce SomosMx definen un proyecto de reformas necesarias. Para su presidente, pugnar por la democracia significa recuperar las instituciones que la hicieron posible y que pusieron límites al poder político, así como defender libertades esenciales (de crítica, expresión, prensa, entre otras). Democracia es, además, defender los derechos humanos “que nos hacen una sociedad civilizada, esos que nos proveen de dignidad” y que son los derechos a la vida digna, la libertad y la igualdad, así como a la propiedad y al patrimonio y a poder dedicarse libremente a cualquier actividad económica legal.
Para Acosta Naranjo y su partido, democracia es “la mejora del ingreso y de las condiciones materiales de la mayoría. Hablamos de salarios justos, pero también de bienes públicos”. Entre tales bienes se encuentran la educación a la que es preciso rescatar de sus retrocesos, el sistema de salud y la infraestructura pública. Junto con ello, el crecimiento económico sin el cual “no se puede redistribuir al infinito riqueza que no se genera”. Todas esas son posiciones que, descritas de manera elemental, se pueden considerar progresistas.
El nuevo partido tendrá que asumir definiciones que pondrán en tensión su versatilidad ideológica. Durante la misma Asamblea Constitutiva, junto a la aprobación por amplia mayoría de los documentos básicos (declaración de principios, estatutos, programa) se puso a votación una propuesta de los afiliados en el Distrito 4 en Mérida, Yucatán. Ahí, la asamblea envió una reserva para que fueran retirados del Programa de Acción dos párrafos y un apartado relativos al derecho de las mujeres al aborto.
Ese documento de SomosMx propone homologar en todo el país
el derecho a decidir la interrupción del embarazo de forma segura, legal y gratuita sin que las mujeres puedan ser criminalizadas, discriminadas ni violentadas en tanto que es un derecho reproductivo. Defendemos el derecho de las mujeres a decidir libremente si van a gestar la totalidad de su embarazo o si optarán por su interrupción antes de las 12 semanas de acuerdo con su voluntad.
La asamblea acordó mantener esas declaraciones, desechando la moción de los delegados de Mérida.
Precisiones y compromisos como ésos, irán delineando el perfil de SomosMx. Mantener la cohesión del partido será la constante prueba para la coincidencia democrática que lo amalgama. También puede ser difícil cumplir la regla del partido que impide que los dirigentes, nacionales y locales, sean candidatos a cargos de representación popular. En el afán de contrastar con los partidos que son instrumento de camarillas, SomosMx se impuso un candado que le puede resultar oneroso porque entre sus mejores cuadros se encontrarán quienes sean parte de sus organismos de dirección.
En un año, los promotores de SomosMx convocaron a 390 asambleas. De ellas, 144 no funcionaron porque no alcanzaron el quórum de 300 personas que establece la ley. Las 246 que sí tuvieron validez legal, ahora son revisadas por la autoridad electoral. Fueron asambleas de ciudadanos libres, que coinciden en la defensa de la democracia. Así lo constaté en una de ellas, en donde me afilié a SomosMx, el 2 de marzo del año pasado en la alcaldía Benito Juárez.
Organizar casi 400 asambleas en todo el país, con recursos escasos porque se trata de un esfuerzo independiente, es una tarea descomunal que ya comienza a fructificar. SomosMx puede demostrar que, a la democracia, se le salva con instrumentos de la propia democracia.
Raúl Trejo Delarbre
Investigador Emérito en el Sistema de Investigadoras e Investigadores. Sus libros más recientes son: Posverdad, populismo, pandemia e Inteligencia Artificial, conversaciones con ChatGPT.