El país que tenemos al finalizar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador es peor al que había hace seis años. La salud y la educación, entre otros rubros, se han deteriorado más, en comparación con la situación anterior al gobierno que está concluyendo. Hubo mejorías, especialmente en beneficio de los mexicanos más desamparados.
La decadencia de la superioridad moral
Las maniobras para que la reforma judicial fuera aprobada “sí o sí”, como dijeron legisladores morenistas, resultaron tan desaseadas que han ruborizado inclusive a no pocos miembros y simpatizantes de ese partido.
Comunicadores del bienestar
Apenas entró al Salón Tesorería de Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador fue recibido con una larga ovación. Esa mañana del 30 de agosto, además de la habitual conferencia de prensa se inauguró el Primer Encuentro Continental de Comunicadores Independientes.
No interesan los datos, sino el dogma
Quienes aplauden sin reservas a López Obrador no actúan como ciudadanos, sino como fieles. Solamente desde una profunda alienación se pueden creer (y peor aún, celebrar) mentiras reiteradas y ostensibles como las que el presidente expresó en su último informe de gobierno.
Alzar la voz
Los trabajadores y jueces del Poder Judicial que defienden sus derechos y los consejeros del INE que, aunque en minoría, respaldaron la democracia, se expresan a contracorriente de la avalancha de intolerancia y amagos que despliega un oficialismo ensoberbecido y rapaz.