
La Cable News Netork (CNN) transformó nuestra manera de mirar al mundo e hizo de las noticias un ciclo ininterrumpido. Presenciar los acontecimientos mientras ocurren, en vez de enterarnos de ellos en el telediario nocturno o el periódico de la mañana, nos hizo más contemporáneos de los cambios del mundo pero, también, más angustiados ante un carrusel informativo que reclama atención constante. El creador de CNN, Ted Turner, murió hace unos días a los 87 años.
Frente al monopolio de las imágenes que ejercían las grandes cadenas de televisión abierta en Estados Unidos (ABC, CBS y NBC) Turner hizo de la televisión por cable una opción versátil, a la vez que especializada. A contracorriente de todas las recomendaciones que le hacían, invirtió todos sus recursos para crear un canal exclusivamente de noticias, con corresponsales en numerosos países. Aprovechó el desarrollo de las tecnologías de las comunicaciones y envió la señal de CNN a través de satélites, que también empleaba para los enlaces que transmitía. De esa manera inauguró la televisión global.
El “efecto CNN”, como se le denominó a la influencia de la televisión informativa que contribuye a establecer la agenda pública sin limitaciones de fronteras y que los gobiernos y otros poderes se ven obligados a tomar en cuenta, ha sido fundamental en la geopolítica del siglo XXI. De hecho, con el surgimiento de CNN el nuevo siglo, al menos en materia de comunicaciones, se adelantó dos décadas. A partir de entonces, la información constante y en tiempo real fue ingrediente inevitable de la diplomacia y el entorno de las sociedades nacionales se ensanchó. La información permanente al estilo CNN precedió a la cultura digital, constantemente fluida, que tenemos hoy.
Turner era campeón nacional de regatas de yates y dueño del equipo de beisbol Bravos de Atlanta, así como del equipo de basquetbol los Halcones, de la misma ciudad. En 1976, a partir de una pequeña televisora local en Atlanta, había creado TBS, Turner Broadcasting System, que era un canal para sistemas de cable que transmitía viejas series de televisión y los partidos de sus equipos. Cuando creó el canal de noticias, en vez de instalarlo en Nueva York o Washington, lo mantuvo en Atlanta, en el sur de Estados Unidos. Ese no era el único desafío a las grandes cadenas. La idea misma de transmitir noticias sin cesar cuestionaba la organización editorial sustentada en horas de cierre de cada edición o noticiero y, de esa manera, los plazos y formas del ejercicio periodístico.
El domingo 1 de junio de 1980, a las seis de la tarde, comenzó la transmisión hasta hoy ininterrumpida de Cable News Network, CNN. En el primer momento apareció Turner, que delante de dos centenares de invitados mostraba tres banderas: la del estado de Georgia, la de Estados Unidos y la bandera de las Naciones Unidas, “porque esperamos que la cobertura internacional de CNN y la mayor profundidad que aportará traerá, tanto en el país como en el mundo, una mejor comprensión de cómo viven y trabajan las personas de diferentes naciones y, con suerte, unirán en hermandad, bondad, amistad y paz a los pueblos de esta nación y del mundo”.
Turner mencionó los principios que pretendía para la nueva empresa, entre otros “crear una fuerza positiva en un mundo donde abundan los cínicos, brindar a las personas información que antes no estaba disponible”. A continuación, los presentadores Dave Walker y Lois Hart comenzaron a leer las noticias (Hank Whittemore, CNN. The Inside story. Little, Brown and Co., 1990).
Cada uno de nosotros tiene un registro personal de los acontecimientos que ha visto, en directo, gracias a CNN. El desafío de los estudiantes al gobierno de China que terminó con la represión de junio de 1989 en Tiananmen, la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de ese mismo año, la Guerra del Golfo Pérsico cuyo inicio los corresponsales Peter Arnett, John Holliman y Bernard Shaw transmitieron desde Bagdad en 1991, la muerte de la princesa Diana en agosto de 1997, son unos cuantos de la infinidad de sucesos registrados por CNN.
Además de tener enviados en donde se producen las noticias CNN estableció un lenguaje visual propio, segmentando la pantalla de televisión y colocando letreros con información constante. Esos recursos habían sido utilizados por otras televisoras, pero CNN los hizo parte de su estilo. Turner colocó el estudio de televisión en el centro de la redacción, para acentuar la sensación de que la noticia es el eje del espectáculo televisivo.
La espectacularización de la noticia, desde luego, puede restar densidad a su contexto y acentuar el sensacionalismo. La urgencia es adversaria de la reflexión. El intento de actualización constante, a menudo conduce a largas transmisiones en donde se repite lo mismo una y otra vez, o a la presentación de muchas notas breves que dicen poco. Se crea, así, una suerte de estética de la crisis permanente, a partir de actualizaciones fragmentarias de hechos ya conocidos.
Con todo y ello, traer la información en directo y desde donde se origina es un logro técnico y periodístico sensacional. El formato de 24 horas continuas libera a las noticias del corsé que significan los horarios fijos. Gracias a CNN, la aldea global anunciada por Marshall McLuhan, provocador pensador de la evolución de los medios, comenzó a ser algo más que un eslogan. McLuhan murió medio año después del nacimiento de la CNN pero en mayo de 1979 estuvo con Turner en un panel, en un congreso en Las Vegas.
En 1982 Turner creó CNN Headline News, que se actualiza cada media hora. Aún pasaría una década para que el éxito de esas dos cadenas tuviera imitadores. El 1 de septiembre de 1988, Televisa inauguró el canal de noticias Eco, dirigido por Jacobo Zabludovsky y que dejó de operar en 2001. En febrero de 1989, el empresario Rupert Murdoch creó Sky News en el Reino Unido, antecedente de Fox News que surgió en 1996. En 1996 también nacieron Al Jazeera, del gobierno de Qatar, y MSNBC en Estados Unidos. El modelo de noticias continuas ha tenido muchas otras réplicas, pero no todas perduran porque es costoso y ahora compite con la información en línea.
Alguna vez el expresidente George Bush, el padre, dijo que había aprendido más gracias a la CNN que en los informes de la CIA. El expresidente español Felipe González, consideró: “Si la CNN destaca la guerra civil en Liberia, ese conflicto se convierte en un asunto de política exterior; sin embargo, todo aquello que la CNN no cubre no conmueve, no conmociona al mundo”. La profesora Ingrid Volkmer, especialista en medios globales de la Universidad de Melbourne, escribe: “El canal internacional de CNN creó una forma diferente de legitimidad comunicativa, mediante la transmisión en directo de imágenes de última hora de conflictos internacionales, como las protestas estudiantiles en Pekín y la Guerra del Golfo, que influyeron en la percepción de la política exterior legítima entre la opinión pública nacional. No sorprende que el ex secretario general de la ONU, Boutros Ghali, afirmara que CNN es el decimosexto miembro del Consejo de Seguridad de la ONU”.
(The Global Public Sphere. Public Communication in the Age of Reflective Interdependence. Polity, 2014).
La globalización de contenidos promovida por Turner no se limitó a las noticias. En 1986 compró MGM-United Artists con todo y un esencial catálogo de 3500 películas (entre ellas Casablanca y Lo que el viento se llevó) que transmitió en sus canales TNT y TCM. En 1991 adquirió el catálogo de Hanna-Barbera (Los Picapiedra, Los Supersónicos, el Oso Yogui, entre otros) que nutrió su canal Cartoon Network. En 1996 su consorcio Turner Broadcasting System se fusionó con Time Warner y en 2006 se retiró de las que habían sido sus empresas.
Turner fue un personaje excéntrico y de desplantes autoritarios. “Un magnate de modales salvajes que transformó a la televisión”, tituló The New York Times su obituario de dos planas. Llegó a tener posiciones políticamente muy conservadoras, a la vez que era amigo de Fidel Castro. “Fidel no es un comunista, es como yo, un dictador”, llegó a decir. Al mismo tiempo, respaldó causas ambientales. En 1997 hizo a las Naciones Unidas una donación de mil millones de dólares. Con motivo de su muerte el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que Turner “nunca dejó de luchar para que el mundo mejorara, y para que lo hiciera a través de las Naciones Unidas”.
A Turner le inquietaba tanto mantener adelante a la CNN que, incluso, previó la reacción de esa cadena en caso del Apocalipsis. En los archivos de CNN se encuentra un video que Turner encargó para que fuese transmitido el día que esté por acabarse el mundo. Si hubiera un holocausto nuclear, o una tragedia que fuese a exterminar a la humanidad, la CNN debería presentar, en sus últimos instantes, un video de un minuto en donde una banda militar interpreta “Nearer My God to Thee” (Más cerca de ti, Dios mío). Se dice que ese himno religioso fue lo último que tocó la orquesta mientras se hundía el Titanic.
Carismático, influyente y polémico, Ted Turner exhibió rasgos de arrogancia e incluso abuso. Al mismo tiempo, fue un empresario de visión literalmente global que renovó el periodismo y la comunicación. Quizá, de todos sus éxitos, el que despertó más envidias fue su matrimonio de diez años con Jane Fonda.